header image

Grandes retos para el traductor: topónimos de mundo

Es muy gratificante acabar por fin de traducir una lista con más de 600 topónimos del mundo, principalmente de África y Asia.

Lástima que no pueda llegar a saber cuánta gente necesitará utilizar alguno de estos topónimos en la versión traducida al español.

Malentesos lingüístics i culturals

Un italià se’n va a Malta:

Movistar y las lenguas minorizadas

Anuncios de Movistar en Perú para promocionar sus nuevos terminales con menú en quechua y aymara.

Clientes fantasma

Hace unos días me llamaron para pedir un presupuesto de traducción.

Era un cliente nuevo que venía recomendado por otro cliente y quería traducir su página web, pero sólo algunas secciones. Me estuvo diciendo qué era lo que quería traducir, yo tomé nota y acordamos que le pasaría un presupuesto.

Cuando tuve un momento, me dediqué a preparar el presupuesto. Recorrí la web, capturé el texto, lo analicé y, finalmente, terminé el presupuesto, lo revisé, lo mandé por correo electrónico y llamé al cliente para confirmar que había llegado bien.

Normalmente, suelo esperar la respuesta del cliente un par de semanas, por si está muy ocupado, por si tiene que comentarlo con alguien, por si ha pedido más presupuestos, etc.

Cuando ya habían pasado las dos semanas, me encontré casualmente con el cliente que me había recomendado y me dijo que le habían dicho que habían rechazado mi presupuesto porque era muy caro y que habían decidido traducirlo ellos mismos.

Yo puedo entender la decisión del cliente de no aceptar mi presupuesto. También entendería que hubieran pedido varios y hubieran escogido el que más les conviniera. Lo que no entiendo es que no se dignaran ni a mandarme un mensaje para hacerme saber que no iban a contar conmigo.

Considero que es una falta de respeto hacerle perder el tiempo a alguien preparando un presupuesto para luego no gastar ni un minuto de tu tiempo para decirle que has preferido no contar con sus servicios.

Desgraciadamente, esta práctica se está volviendo cada vez más habitual. Clientes que me contactan, me piden un presupuesto para traducir miles de palabras y luego desaparecen en la nada como espectros.

Se canta

Dejós ma fenèstra
I a un auselon
Tota la nuèch canta
Canta sa cançon.

Repic :

Se canta que cante
Canta pas per ieu
Canta per ma mia
Qu’es al luènh de ieu.

Aquelas montanhas
Que tan nautas son
M’empachan de veire
Mas amors ont son.

Aquelas montanhas
Tard s’abaissaràn
E mas amoretas
Se raprocharàn.

Baissatz-vos montanhas
Planas, levatz-vos
Per que pòsca veire
Mas amors ont son.

Al fons de la prada
I a un píbol traucat
Lo cocut i canta
Benlèu i a nisat.